Archive for 21 mayo 2009

El crecimiento que no fue avivamiento

21/05/2009

Este es uno de los artículos que publiqué como “Editorial” en mi sitio web y decidí ahora moverlos a este blog. Este artículo fue publicado originalmente en junio de 2007.

Durante las últimas dos décadas, las iglesias evangélicas en el Perú han crecido considerablemente. Se habla ahora de 15 a 20% de evangélicos en el Perú. Entonces, ¿el Perú ha tenido avivamiento?

Me alegraría si fuera así. Pero tristemente, habiendo observado un buen número de iglesias desde cerca, tengo que decir que es todo lo contrario. Lo que sucedió, se puede describir mejor con esta cita que no recuerdo quien lo dijo primero:
“La iglesia cristiana se ha extendido considerablemente. Ahora tiene mil millas de ancho, pero solamente media pulgada de profundidad.”

El que muchas personas se llamen ahora “evangélicos” en vez de “católicos”, todavía no dice nada acerca del estado de sus corazones. Si tuviéramos realmente 15 a 20% de cristianos nacidos de nuevo en el Perú, ¡este país se vería muy diferente!

Cuando miro alrededor, no veo mucha influencia cristiana – con la excepción de los letreros de “iglesias” en la calle, y de vez en cuando la voz de un predicador o cantante evangélico en la radio. Pero no veo que los noticieros estén reportando los grandes hechos de Dios. No veo que las telenovelas se hayan vuelto menos inmorales. No veo que la política se haya vuelto más limpia – a pesar de que ahora existe un partido político que se llama “evangélico” cuando le conviene, pero no ha dado buen testimonio hasta la fecha. No veo que la gente se haya vuelto más honesta o más generosa o más cumplida. Y no se nota ninguna diferencia en este respecto, entre los evangélicos y los demás. Paralelamente con este crecimiento de los evangélicos, la corrupción y la delincuencia siguen en aumento.

Comparemos esto con lo que sucedió, por ejemplo, en el avivamiento en Gales en 1904/1905. Muchos jueces y policías se quedaron sin trabajo, porque ya no hubo delincuencia. Muchos bares cerraron porque ya no hubo alcoholismo. Los diarios estaban llenos de noticias acerca del obrar de Dios en el avivamiento. Aun los caballos en las minas sintieron el cambio, porque los mineros los trataron con dulzura y comprensión, ya no con groserías y golpes. La gente había cambiado de corazón, no solamente de religión. ¡Qué contraste con lo que está pasando aquí en el Perú!

De allí tenemos que sacar una conclusión importante: Crecimiento numérico no es avivamiento. El crecimiento numérico puede incluso esconder la ausencia de avivamiento.

En un verdadero avivamiento, se eleva el estándar de santidad, y se requiere un cambio más radical de aquellos que se convierten.
Pero en el crecimiento actual, la mayoría de los nuevos “convertidos” son ganados por una prédica de “gracia barata” y nunca se arrepintieron de verdad.

En un verdadero avivamiento, los predicadores y los cristianos se vuelven valientes para confrontar la inmoralidad en la sociedad, en sus propias vidas, y aun dentro de las iglesias. Se acentúa la diferencia entre los verdaderos cristianos y el mundo no convertido.
Pero en el crecimiento actual, la iglesia se está adaptando al mundo, está buscando favores del gobierno, y la gente cambia de religión más fácilmente porque se ha vuelto “aceptable” ser evangélico.

En un verdadero avivamiento, los cristianos vuelven a valorar la Palabra de Dios como guía, fundamento y autoridad para su vida.
Pero en el crecimiento actual, se da más y más lugar a la teología liberal que desprestigia la Palabra de Dios.

En un verdadero avivamiento, se resalta la obra de Dios que cambia las vidas.
Pero en el crecimiento actual, se resaltan los programas, métodos y eventos exteriores, hechos por hombres.

Las mismas iglesias tan crecidas e hinchadas últimamente, son las que más necesitan un verdadero avivamiento ellas mismas.

Sigue siendo muy necesario, aclarar en qué consiste un verdadero avivamiento. Con toda seguridad, el crecimiento actual NO es avivamiento.

Anuncios

De vuelta a la misma apostasía

21/05/2009

Este es uno de los artículos que publiqué como “Editorial” en mi sitio web y decidí ahora moverlos a este blog. Este artículo fue publicado originalmente en enero de 2009.

Muy estimado amigo o enemigo,

seguramente has leído alguna vez un cuento donde alguien perdió el camino en la niebla, y después de caminar algunas horas se encontró de vuelta en el lugar donde empezó. ¿O quizás te pasó a ti mismo alguna vez?
Esta situación me viene a la mente cuando observo la situación de las iglesias evangélicas, y mi propia historia con ellas. Solamente que me tomó más de veinte años para completar la vuelta…

En mi país de origen yo pertenecía a la iglesia reformada, que es allí una iglesia estatal al igual como lo es la iglesia católica en la mayoría de los países de habla hispana. Pero cuando Jesucristo vino a mi vida y me dio una vida nueva, yo dejé la iglesia reformada, porque me di cuenta de que no había vida espritual allí. Las iglesias eran algo como clubes sociales donde la gente se reunía para toda clase de pasatiempos, o para escuchar una charla política, sociológica o psicológica. Aunque se usaba la Biblia, no se hablaba de cómo vivir con Jesucristo.
Aquellos pocos pastores que todavía predicaban bíblicamente acerca de la conversión y el nuevo nacimiento, corrían el riesgo constante de perder su pastorado. Fueron etiquetados de “fundamentalistas”, y entonces fueron tratados como si fueran Bin Laden en persona.
La mayoría de los pastores enseñaba que la Biblia era como cualquier otro libro antiguo, lleno de errores y supersticiones. En los últimos años antes de mi salida, esas iglesias ofrecían incluso prácticas paganas.

Aquí dos ejemplos más, adonde están yendo estas iglesias:
– La iglesia luterana publicó en 1999 una “Declaración Conjunta” con la iglesia católica romana, declarando que ya no existen diferencias doctrinales importantes entre estas dos iglesias. La iglesia católica no cambió su posición en nada; entonces son los luteranos quienes están caminando de regreso a Roma.
– La iglesia anglicana en Estados Unidos actualmente se está dividiendo sobre el asunto de la ordenación de obispos que son homosexuales activos.

Entonces empecé a involucrarme en las iglesias evangélicas, porque allí se hablaba todavía de la conversión y se creía que la Biblia es inspirada por Dios – por lo menos así lo decían sus declaraciones de fe oficiales. Pero durante mi vuelta por estas iglesias, tuve que constatar que en la práctica, estas hermosas declaraciones de fe son pedazos de papel sin valor alguno. Los líderes importantes están dispuestos tanto a afirmar como a negar sus principios de fe, según les conviene. Esto es aun peor que la apostasía abierta: es la táctica del camaleón que cambia su color según el ambiente donde se encuentra. No es una oposición directa contra los principios de la fe, pero es una “fe” sin principios en absoluto.

(more…)

Crisis económica mundial: Las predicciones se cumplen

21/05/2009

Este es uno de los artículos que publiqué como “Editorial” en mi sitio web y decidí ahora moverlos a este blog. Este artículo fue publicado originalmente en octubre de 2008.

No pensé escribir otro editorial tan pronto. Pero la actualidad me obliga.

Hace aproximadamente diez años me atreví por primera vez a lanzar la predicción de que las naciones industrializadas experimentarían una fuerte caída económica durante la primera mitad de este siglo. No digo que es una “profecía”, porque es simplemente la conclusión que saqué de la historia espiritual de Europa y América. (Este capítulo del estudio sobre “Cosmovisión cristiana” explica como llegué a esta conclusión.)

Durante los años 2006 y 2007, Andrew Strom (autor de varios libros y artículos publicados en este sitio web) ha publicado varias predicciones mucho más concretas: que la economía de los Estados Unidos iba a quebrantarse poco a poco durante los años siguientes, hasta llegar a una crisis mundial que iba a ser peor que la terrible “Gran Depresión” de la primera mitad del siglo XX. Otros hombres de Dios (aunque pocos) han profetizado cosas similares, y se han opuesto fuertemente a los predicadores de la “prosperidad”. (Por ejemplo David Wilkerson, conocido por su libro y película “La cruz y el puñal”. El enlace lleva a una prédica suya del año 1998.)

Estas predicciones de ayer se han convertido en noticia de hoy. Las pocas voces que se atrevieron a advertir al pueblo de Dios, tuvieron la razón. Escuchemos entonces también lo que ellos dicen, acerca del por qué de esta crisis: Es el juicio de Dios sobre un mundo que conoció la verdad de Dios, pero se apartó de él. Y especialmente sobre la iglesia que se apartó de la verdad de Dios. Esto se aplica de manera especial a Estados Unidos. Pero otros lugares del mundo caen en la misma cuenta.

¿Acaso no han seguido también las iglesias de América Latina detrás de las recetas estadounidenses para “iglecrecimiento”, “prosperidad”, “una vida con propósito”, etc, en vez de buscar primero el consejo de la Palabra de Dios? ¿No han estas iglesias también cerrado sus ojos ante los pecados de sus líderes, y han “entristecido con mentiras el corazón del justo, pero fortalecido las manos del impío, para que no se apartase de su mal camino, infundiéndole ánimo” (Ez.13:22)? ¿No han estas iglesias también abierto sus puertas para todas las falsas enseñanzas de la teología liberal y del ecumenismo, desvirtuando la Palabra de Dios? ¿No han ellos también confiado en el dinero de Estados Unidos, en “brazo de carne”, en vez de apoyarse en el Señor? ¿No han dicho ellos también a los profetas de Dios: “No nos profeticéis lo recto, decidnos cosas halagüeñas, profetizad mentiras” (Is.30:10)?

Por tanto, la hora de la verdad llegará, no solamente para el rico país de Estados Unidos, pero también para las iglesias extraviadas de América Latina. (Vea en este contexto la última parte de las “95 tesis sobre el estado de las iglesias evangélicas”.)

Me permito aquí citar unas partes de un mensaje reciente por Andrew Strom:

“¿Por qué viene esta tormenta sobre América? Hay muchas razones; pero una de ellas me mostró Dios hace poco: Hay unos ‘Jonases’ en el barco. Estos son los ‘profetas’ de América que no predican la verdad. Están cómodamente dormidos en el interior del barco – de la nación. Tienen miedo de entregar la palabra de Dios que dice ‘¡Arrepiéntanse!’. En lugar de ello huyen en la dirección opuesta: a los discursos agradables de ‘paz, paz’ donde no hay paz. Y ellos tienen gran parte de la culpa de que el barco de América se está hundiendo.

¡Si tan solamente estos profetas hubieran anunciado la VERDAD cuando la nación lo necesitaba tan desesperadamente! ¡Si tan solamente hubieran llamado a la iglesia tibia a arrepentirse de su amor al dinero, su avaricia, su pecado! Pero la seducción de la ‘popularidad’ era demasiado fuerte: Predicar solo “gracia, gracia”, ser aceptado por las masas, tener una gran reputación y recibir ofrendas aun más grandes. ¿Cómo están durmiendo ahora, ustedes los ‘Jonases’, que no quieren clamar ‘Arrepiéntanse’?

Por tanto, Dios tiene que actuar. Y como con Jonás, la tormenta no se calmará hasta que los predicadores extraviados sean echados al mar.

No solamente los líderes son los culpables. Es también el pueblo ‘que así lo quiso’ (Jer.5:31). Ellos siguen acomodando a los ‘Jonases’ y desean escuchar aun más de sus fábulas que dan “comezón al oído” (2 Tim.4:3-4).

Fíjate en mis palabras, América: Hasta que estos ‘Jonases’ no sean quitados de sus puestos, vuestra nación no podrá recuperarse. Ellos han fascinado al mundo entero con su apostasía. Dios no puede permitirlo más.

(Andrew Strom, Sept. 2008)

Escucha, iglesia, y arrepiéntete. Mañana podría ser demasiado tarde.

Cerrado por remodelación

21/05/2009

Este es uno de los artículos que publiqué como “Editorial” en mi sitio web y decidí ahora moverlos a este blog. Este artículo fue publicado originalmente en marzo de 2008.

No, no me refiero a mi sitio web. Aunque el sitio también se quedó en medio de una remodelación, y por eso algunos enlaces no funcionan… les pido muchas disculpas por este inconveniente. – Pero con la “remodelación” me refiero a mi propia persona.

Ya son dos años desde que me encuentro afuera del “sistema” de las iglesias evangélicas organizadas. No porque yo lo hubiera querido, pero porque al parecer las iglesias no tienen lugar para alguien que llama pecado al pecado, y que toma el Nuevo Testamento como guía para la vida de la iglesia en todos sus aspectos. Al igual como la iglesia católica no tuvo lugar para un Lutero, las iglesias reformadas no tuvieron lugar para un Wesley, y las iglesias evangélicas no tuvieron lugar para el avivamiento de la Calle Azusa.

De verdad, vivimos en tiempos espantosos. Líderes representantes de 700 iglesias locales opinaron en una asamblea que es “normal” que en un instituto bíblico se cometan fraudes y abuso sexual, y que frente a esto solamente hay que “perdonar y no juzgar” (aunque los culpables no se muestren arrepentidos). Y la máxima representación de las iglesias evangélicas en Perú, el CONEP (Concilio Nacional Evangélico del Perú), eligió a representantes del movimiento ecuménico en su junta directiva. Por mientras, prominentes líderes evangélicos en Estados Unidos hacen noticia, no por el evangelio, sino por su conducta inmoral. ¿Todavía dice alguien que “estamos bien y no tenemos necesidad de nada”? – “Y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo.” (Apocalipsis 3:17)

Por tanto, me veo obligado a quedarme afuera del “sistema”, hasta que el Señor venga a limpiar Su templo. (more…)

“¿En qué iglesia se congregan ustedes?”

21/05/2009

Este es uno de los artículos que publiqué como “Editorial” en mi sitio web y decidí ahora moverlos a este blog. Este artículo fue publicado originalmente en septiembre de 2007.

Desde que empecé a publicar artículos sobre la iglesia del Nuevo Testamento, y sobre la necesidad de un avivamiento y una Reforma, estoy recibiendo más preguntas como estas: “¿En qué iglesia se congregan ustedes?” – “¿Cómo puedo contactarme con vuestra iglesia?” – “¿Qué hago para ser miembro de vuestra iglesia?” – Sin embargo, estas preguntas demuestran que todavía hay un malentendido. No existe algo así como “nuestra iglesia”. Solamente existe la iglesia del Señor Jesucristo (y además existen muchas organizaciones humanas que falsamente se llaman “iglesia”).

Los “cristianos” hoy en día (falsos y verdaderos) se han acostumbrado a identificarse por la congregación a la que asisten: “Soy bautista”, “soy evangélico”, “soy pentecostal”, etc. Creen que el cristianismo consiste en “asistir a una iglesia”. Esto es un grave malentendido. Jesús dice en Juan 10:7-11: “Yo soy la puerta de las ovejas. … El que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos. … Yo soy el buen pastor.”

Muchos hemos sido enseñados que la iglesia es la puerta para llegar al Señor; o sea, que primero tenemos que entrar a la iglesia (entendida como una institución), y que de esta manera encontraremos al Señor. Pero esto es voltear la Palabra de Dios de cabeza. El Señor dice “el que por mí entrare…” – o sea, acerquémonos primero al Señor mismo y conozcámosle a El personalmente; y entonces por medio de El encontraremos también la comunión con Sus ovejas.

Ya hace casi quinientos años, Lutero habló de la diferencia entre la “iglesia visible” y la “iglesia invisible”. El dijo que la “iglesia visible” (las organizaciones que llamamos iglesias) es solo una organización humana, y en su mayoría se ha apartado del Señor. En cambio, la verdadera iglesia del Señor consiste en los cristianos verdaderos, nacidos de nuevo, que actualmente están esparcidos entre los miembros de las iglesias visibles; de manera que la verdadera iglesia del Señor en la actualidad es “invisible”, o escondida en medio de la iglesia visible.

Claro que sería deseable que la “iglesia invisible” pueda manifestarse de una manera más concreta, como en el tiempo del Nuevo Testamento. Pero si intentamos “organizar” esto nosotros mismos, terminaremos otra vez con los mismos problemas de la “iglesia visible”. (La prueba está en que las iglesias fundadas por Lutero y sus seguidores, al pasar el tiempo, comenzaron a desarrollar problemas similares a la iglesia católica.)

Demasiadas veces en la historia de la iglesia, algún líder humano se ha agarrado un grupo donde tenía cierta autoridad, y comenzó a decir: “Esta es mi iglesia“. Y entonces ese grupo dejó de ser plenamente la iglesia del Señor, y pasó a ser la iglesia de un hombre. Cuando esto sucede, las puertas están abiertas para que ese grupo se desvíe de los caminos del Señor. “Porque diciendo el uno: Yo ciertamente soy de Pablo; y el otro: Yo soy de Apolos; ¿no sois carnales? … Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios. … Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo. … Así que, ninguno se gloríe en los hombres; porque todo es vuestro: sea Pablo, sea Apolos, sea Cefas … y vosotros sois de Cristo, y Cristo de Dios.” (1 Cor.3:4.6.11.21.22.23).

Entonces, hermano cristiano que estás buscando la iglesia del Nuevo Testamento, te aconsejo lo siguiente:

  • Primero, asegúrate de que tú mismo seas realmente del Señor. ¿Estás viviendo la vida nueva en santidad, que el Señor prometió a todos los que le siguen? ¿o todavía te estás engañando a ti mismo, pensando que eres cristiano porque sigues “costumbres cristianas”? Estudia esta página, si el Señor ya ha obrado en tu vida de la manera descrita.
  • Si eres del Señor en verdad, entonces YA ERES parte de la Iglesia. No tienes necesidad de buscar una iglesia en el sentido de una “institución” o “congregación” establecida. Solamente tienes necesidad de buscar a tus hermanos en Cristo, los que son verdaderamente de El y que tienen el mismo deseo de comunión con otros hermanos verdaderos. Puedes pedir al Señor, el Buen Pastor y la verdadera Cabeza de la Iglesia, que te conecte con tales hermanos. Ellos están “escondidos” o esparcidos entre los miembros de las “iglesias” actuales, y también entre aquellos que salieron de las “iglesias” por no encontrar en ellas la vida espiritual que buscaban.
  • Ten en cuenta que esto puede significar pasar cierto tiempo en el “desierto”, con poca o ninguna compañía, antes de alcanzar la “tierra prometida” del Señor para nosotros. Si buscas una verdadera comunión espiritual con verdaderos hermanos en Cristo, no la encontrarás de manera “instantánea”.

Los siguientes escritos se ocupan detalladamente de la Iglesia del Nuevo Testamento:

Los secretos de la iglesia temprana
95 tesis sobre el estado de las iglesias evangélicas
“¿Así que ya no quieres ir a la iglesia?”

“Jesús no es religión, es vida”

21/05/2009

Este es uno de los artículos que publiqué como “Editorial” en mi sitio web y decidí ahora moverlos a este blog. Este artículo fue publicado originalmente en junio de 2007.

“Jesús no es religión, es vida”

Encontré este “slogan” en un afiche, y a veces escucho a unos queridos hermanos repetirlo. Ahora, no tengo nada en contra de este “slogan”; expresa una verdad profunda. Lo que más me desconcerta, es que aquellos que usan estas palabras, raras veces lo viven. Hay un gran contraste entre estas palabras propagandísticas, y la realidad de las iglesias evangélicas.

Esto me inspiró para la siguiente conversación ficticia entre un evangélico (E) y un católico (C):

C: Es interesante lo que tú dices, de conocer a Jesús personalmente. Pero yo no quiero cambiar de religión.

E: No estoy hablando de cambiar de religión. Jesús no es religión, es vida. Se trata de tener una relación personal con él.

C: Ah, ¿sí? Entonces, ¿cómo puedo tener una relación personal con él?

E: Fácil. Tienes que confesar tus pecados al Señor y pedirle perdón. Mi pastor te puede ayudar a hacer esta oración. Después tienes que asistir a la iglesia, ofrendar, orar y leer la Biblia.

C: Pero todo esto ya lo estoy haciendo en mi religión. ¿Dónde está entonces la diferencia?

E: ¿ — ?

– – – – – – – – – – – –

La realidad es, que las iglesias evangélicas celebran también su “religión”, no muy diferente de lo que hace la iglesia católica. En cambio, afuera de los eventos organizados de la iglesia, se ve muy poco de la “vida”.

¿Cómo entonces sería una verdadera “vida” en Jesús, que sea no solamente “religión”?

Encontré un libro en inglés que intenta responder exactamente a esta pregunta, y lo hace mucho mejor de lo que yo podría hacerlo. Es una novela cautivante para leer, pero a la vez contiene unas verdades profundas y desafiantes. Por eso, me decidí traducir este libro al español y publicarlo en mi sitio web (con el permiso de los autores). Los primeros capítulos ya están listos:

¿Así que ya no quieres ir a la iglesia?

Solo una advertencia: Este libro está escrito para aquellos cristianos que están en búsqueda de la verdadera “vida” que Jesús promete, y que no la encontraron dentro de su “religión”. Si usted está contento con su “religión” y no busca más, entonces este libro no es para Ud. Aun peor: Ud. podría quedar ofendido por las cosas que están descritos allí. En este caso, mejor ahórrese la molestia y no lo lea.

Una cita de este libro dice: “La verdad tiene su tiempo. Si dices la verdad a alguien que todavía no está listo para escucharla, le empujarás más lejos, no importa cuán buenas sean tus intenciones.” – Usted mismo debe saber si está listo para escuchar las verdades que están expuestas aquí.

“Examinadlo todo” (No soy el papa)

21/05/2009

Este es uno de los artículos que publiqué como “Editorial” en mi sitio web y decidí ahora moverlos a este blog. Este artículo fue publicado originalmente en marzo de 2007.

Marzo de 2007: “Examinadlo todo”

Declaro de una vez por todas que NO SOY EL PAPA.

¿Acaso es necesaria esta declaración? – Temo que sí; porque algo que los evangélicos hemos heredado del catolicismo y nunca superado por completo, es el “papismo”. Quiero decir, que hay una tendencia fuerte de creer todo lo que dice un líder importante (por lo menos si es “de los nuestros”), sin examinarlo. Y de rechazar todo lo que dice algún otro líder, si alguna vez ha sido rechazado por “los nuestros”.

Este “papismo” puede expresarse por ejemplo así:
– “Sí, esto tiene que ser verdad, el pastor fulano lo dice.”
– “Así siempre se ha hecho en nuestra iglesia.”
– “No, no leas este libro, el pastor ha dicho que no es bueno.”

¿Qué ha pasado con los consejos de Pablo?
“Los profetas hablen dos o tres, y los demás juzguen.” (1 Cor.14:29)
“No menospreciéis las profecías. Examinadlo todo, retened lo bueno.” (1 Tes.5:21)

Cada cristiano verdadero es llamado a examinar las enseñanzas y opiniones que escucha, de acuerdo a la Biblia. Pablo dijo que no tenían que creerle ni siquiera a él mismo sin examinar:
“Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, les anuncie otro evangelio diferente del que les hemos anunciado, sea anatema (inmundo, maldito).” (Gál.1:8)

Claro, esto significa que debemos conocer bien nuestras Biblias (y no solo según las interpretaciones prefabricadas que escuchamos los domingos). Es por eso que Martín Lutero tradujo la Biblia al idioma de su pueblo. Cada cristiano debía leerla, y examinar lo que los sacerdotes predicaban. Por eso pudo avanzar la Reforma: La gente leía la Biblia, y así fue capacitada para descubrir los errores del catolicismo.
Hoy en día, los evangélicos se han vuelto a dormir. Aunque tienen la Biblia, no la leen, no la escudriñan, y no la usan para examinar. Esta pasividad es peligrosa. Es por eso que hago esta aclaración:

No soy el papa. Examine, según la Biblia, lo que está publicado en este blog. Pero examine también lo que sus propios líderes dicen.

En mi sitio web hay también artículos de otros autores, y enlaces a otros sitios web. Esto no significa que yo esté 100% de acuerdo con 100% de lo que contienen estos artículos o sitios web. Estoy de acuerdo con su tendencia general (es por eso que están allí), pero espero que cada lector ejerza su discernimiento.

Aun en lo que yo mismo he escrito, puedo estar equivocado en algunos puntos. Si las Escrituras me convencen de un error, estoy dispuesto a cambiar mi opinión (lo he hecho en varios puntos en el pasado).

Pero también: Si Ud. ha leído y examinado, y llegó a la conclusión de que es cierto lo que está publicado aquí, entonces seguramente tendrá que hacer algunos cambios en su vida, en responsabilidad ante Dios. Y su convicción será doblemente valiosa, y doblemente firme, cuando lo haga no solamente porque “en el sitio web de Hijos del Altísimo dice así”, sino porque examinó y llegó a una convicción propia.

EXAMINADLO TODO, RETENED LO BUENO.

La necesidad de reforma y avivamiento

21/05/2009

Este es uno de los artículos que publiqué como “Editorial” en mi sitio web y decidí ahora moverlos a este blog. Este artículo fue publicado originalmente en enero de 2007.

Durante los últimos meses han aumentado considerablemente en mi sitio web los artículos relacionados con Reforma de la iglesia y Avivamiento. ¿Significa esto que estamos abandonando el enfoque hacia el ministerio con niños? – De ninguna manera. La mayor parte de nuestra obra práctica sigue relacionada con niños y adolescentes. Pero hay una pregunta importante que me está inquietando cada vez más:
¿Para qué sirve ayudar que los niños se salven, si después vuelven a perderse por culpa de la misma iglesia a la que asisten?

Estoy hablando desde la triste experiencia con cerca de cien iglesias evangélicas que llegué a conocer durante mis años de ministerio. La mayoría de estas iglesias no son ninguna ayuda, sino un tropiezo para nuevos convertidos; y mucho más todavía cuando se trata de niños. Por tanto, si queremos que los niños sigan a Cristo, las iglesias enteras tendrán que cambiar de manera radical. De otra manera, solo tendremos un montón de niños “iglesianizados”, pero no cristianos verdaderos.

El hecho más chocante que encontré (y que me fue confirmado por varios líderes), es que las iglesias evangélicas ya no son conformadas por cristianos nacidos de nuevo en su mayoría. (Un líder, por ejemplo, estimó que entre los miembros de las iglesias en las que él sirve, no más de 10 a 15% realmente han nacido de nuevo.) Se lo hemos hecho demasiado fácil a los paganos, llamarse “cristianos” y hacerse “miembros de una iglesia”, sin arrepentirse del pecado y sin nacer de nuevo.

¿Cómo podemos volver a ser una iglesia realmente cristiana, bíblica? – Estos son los asuntos que se tratan, desde diferentes ángulos, en la sección “Avivamiento y Reforma de la iglesia”. Cada obrero cristiano, que esté interesado en un desarrollo espiritual sano, debe estar al tanto de estos asuntos.

Otro asunto que afecta especialmente la obra con los niños, son los métodos educativos y las filosofías educativas de este mundo, que se vuelven cada vez más anti-cristianos. Los niños están expuestos a estas influencias durante muchas horas en las escuelas, sin que sus padres o los líderes cristianos se den cuenta de lo que sucede. Aun peor: muchas iglesias están siguiendo la corriente del mundo, introduciendo el humanismo anti-cristiano en la iglesia misma.
También en estos asuntos, el obrero cristiano debe estar informado y discernir claramente. De esto tratan los estudios sobre “¡Infiltración!”, “Cosmovisión cristiana”, y otros relacionados.

Que el Señor le ayude a discernir, y a mantenerse claramente en Su camino, aun en medio de las confusiones de estos últimos tiempos.